Pulgarcito

Pulgarcito versión libre

Escrito por : isabel
3 noviembre 2009

 

pulgarcito

Había una vez, un matrimonio de campesinos que se lamentaban de no tener hijos. Deseaban aunque más no fuera, un niño pequeñito como un pulgar. Y se les concedió.

Recibieron un niño bien proporcionado, pero diminuto, no mayor que el dedo pulgar. Por esto le pusieron Pulgarcito.

El pequeño era listo y vivaz. Los padres no escatimaban comida, pero el pequeño no crecía. Sin embargo, lograba todo lo que se proponía.

Cierto día, el campesino se preparaba para ir al bosque a cortar leña, le hacía falta ayuda. El pequeño Pulgarcito se ofreció para conducir la carreta. El padre se puso a reír y le dijo que era muy pequeño para eso. Pero al niño no le importaban las dificultades. Solicitó que lo dejasen parado en la oreja del caballo, para gritarle las órdenes, pues no podía manejar las riendas.

Aunque sus padres no lo creían, el pequeño condujo la carreta sin problemas hasta el bosque, donde su padre trabajaba.

En el camino, se cruzaron con dos extraños, que se sorprendieron al ver una carreta que se conducía sola, y la siguieron.

Cuando llegó Pulgarcito, su padre lo bajó del caballo y lo depositó sobre los troncos. Los extraños quedaron asombrados con el pequeño, y decidieron comprarlo para hacer mucho dinero, exhibiéndolo en la ciudad.

Se acercaron al campesino y le ofrecieron comprar al pequeño. Pero el padre se negó rotundamente. El pequeño murmuró algo en su oído:

- ¡Véndeme, padre! Yo sabré cómo regresar.

El padre entregó al niño y recibió una bolsa de dinero. Se marcharon los dos hombres con Pulgarcito.

Anduvieron muchas horas, y cuando ya anochecía, el pequeño pidió que lo bajaran por una urgencia. Cuando lo hicieron, se perdió entre la hierba.

Los hombres lo buscaron infructuosamente, pues la noche era muy oscura. Se retiraron con las manos vacías y maldiciendo.

Pulgarcito se refugió en un caparazón de caracol, para pasar la noche. Cuando estaba a punto de dormirse, escuchó las voces de dos hombres que planeaban robar al cura. Se puso a gritarles y los hombres se asustaron. Les pidió que lo llevaran para ayudarlos y así lo hicieron.

Cuando estuvieron en la casa del cura, Pulgarcito se deslizó en la habitación y se puso a gritar con todas sus fuerzas, para que lo escucharan:

- ¿Quieren todo lo que hay aquí?

- Baja la voz, que nos van a descubrir.

Pulgarcito se hizo el desentendido y siguió gritando, hasta que el ama del cura se despertó y salió a ver qué ocurría. Los ladrones salieron huyendo a todo lo que daban. La mujer volvió a dormirse y Pulgarcito se deslizó hasta el granero, y se echó a dormir en un montón de paja.

A la mañana, la criada fue a dar de comer a los animales. Tomó una brazada de paja y fue justamente, la de la pila en que Pulgarcito dormía. El niño no se dio cuenta, pues estaba agotado. Cuando logró despertarse, ya estaba en la boca de la vaca, que continuaba tragando paja. Sin poder escapar, fue a parar al estómago, desde donde gritaba sin parar.

- ¡No metan más paja!- decía, pues creía que era un molino triturador.

La criada se asustó y llamó al cura. Éste, creyendo que la voz pertenecía al diablo, sacrificó a la vaca y tiró el estómago lejos. Antes de que Pulgarcito pudiera librarse de su prisión, se lo comió un lobo.

El muchachito no se amedrentó y comenzó a decir al lobo:

- Yo conozco un lugar donde puedes comer a tus anchas.

- ¿Dónde es eso?

- En una casita más allá del bosque. Entra por la trampilla de la cocina y tendrás tocino, salchichas, y todo lo que desees comer.

Describió la casita de sus padres y la manera de llegar.

El lobo aceptó la oferta y se fue a casa de Pulgarcito. Cuando estuvo dentro comenzó a comer, hasta que ya no pudo tragar bocado. Había engordado y no podía salir por donde entrara. Entonces Pulgarcito se puso a gritar para despertar a sus padres.

Los padres del pequeño escucharon el griterío y fueron a ver. Cuando descubrieron que era un lobo, tomaron un hacha y una hoz y fueron a matarlo. Estaban frente al lobo, y Pulgarcito comenzó a gritar:

- Maten al lobo, me ha comido.

Los padres reconocieron la voz de su hijo y mataron al lobo y lo liberaron. Estaban todos tan contentos. Bañaron y vistieron al pequeño con ropas nuevas. Le dieron de comer y lo mimaron mucho.


Categorías : Clásicos

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Comentarios(3):

  1. xiomara moreno lara

    21 de febrero de 2010

    PUES PULGARCITO ES UN BUEN CUENTO PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS PORQUE ES MUY BONITO Y DEJA UN AMORSLEJA GRANDIOSA LOS QUIERO A TODOS MUAAAAA BESOS ADIOS MUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

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  2. rocio

    23 de junio de 2010

    el cuento esta muy bueno mi mama y mi papa lo leian por eso lo voy a leer yo

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  3. rocio

    23 de junio de 2010

    lo leí me gusto esta re piola chicos se lo recomiendo a todos esta re pilaza muy bueno lo felisito a aquel que lo hizo muy buenooo los amo a todos besitooo LEANLO se lo recomiendo

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