La cueva del monstruo

La cueva del monstruo

Escrito por : isabel
22 julio 2011

 

Era un pueblo pequeño donde nunca pasaba nada y su gente era muy temerosa, pero lo que más temían todos, era la cueva del monstruo. Muchos habían llegado a esa cueva, pero ninguno había vuelto a salir de ella, por eso los pobladores de aquella zona evitaban entrar a la cueva, principalmente de noche, cuando nadie podría escucharlos.

Aunque nunca lo habían visto, los rumores circulaban por todos lados y todos estaban convencidos de que allí vivía un monstruo terrible que se los comería vivos, si no le dejaban comida suficiente a las puertas de la cueva.

Cada día, varios vecinos llegaban a la cueva, cargados con deliciosas comidas y bebidas para mantener contento al monstruo, quien debía tener muy buen apetito, porque siempre dejaba las viandas limpias y sin rastros de migas.

Las historias contaban que cuando alguien entraba en la cueva se escuchaba un terrible grito y luego, un silencio mortal, inmediatamente, se oían unas carcajadas que helaban la sangre y después silencio nuevamente.

Pero el problema no eran las visitas, ni la comida, sino que los pobladores temían muchísimo, que un buen día, el monstruo decidiera abandonar su cueva y salir a buscarlos por todas partes.

Un día llegó al pueblo un joven muy valiente, que al escuchar la historia se enfadó mucho, pues no creía digno que todo un pueblo viviera aterrorizado de semejante forma. Por ese motivo, decidió ir hasta la cueva para enfrentar al monstruo y matarlo.

El joven llegó solo hasta la cueva, pues nadie del pueblo se atrevió a acompañarlo. Se introdujo en ella, alumbrado con su linterna, pero no veía nada. De pronto, divisó una silueta que debía corresponder al monstruo. Se acercó a la figura lentamente, pero el monstruo lo tomó del brazo y lo arrojó a un agujero. El joven pensó que era su fin, había caído en un pozo muy oscuro y no sabía lo que le aguardaba.

Una luz intensa se encendió y el muchacho pudo ver los rostros alegres de un grupo de personas que estaban en medio de una gran fiesta. Asombrado se incorporó y preguntó lo que ocurría.

Las personas que allí estaban, eran los habitantes del pueblo que habían desaparecido. Ellos eran los más valientes y aventureros del pueblo, y estaban cansados de vivir entre cobardes, por lo que habían decidido que se establecerían fuera del pueblo, para darle una lección a sus hermanos miedosos. El joven aventurero aceptó la invitación para quedarse a vivir con ellos y se integró a la fiesta, mientras afuera, los habitantes del pueblo continuaban temiendo y cocinando cantidades de platillos deliciosos para contentar al monstruo.

Valores del cuento “La cueva del monstruo”:

Este cuento nos enseña a valorar las cosas en su justa medida. También nos habla sobre el miedo y su inutilidad.

No es aconsejable dejarse llevar por los rumores, ni dejarse paralizar por el miedo.



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