La bruja piruja

La bruja piruja

Escrito por : isabel
19 octubre 2009

 

la-bruja-piruja

Hace muchísimo tiempo, en la ciudad de Rosa, sus habitantes despertaron una mañana con las trompas del reino, que anunciaban a los mensajeros reales que traían una proclama real.

- Por orden de su majestad, queda el pueblo informado de la llegada de la terrible bruja piruja. Esta bruja no hace daño a los adultos, pero elimina a todo niño que ve. Por lo tanto, su majestad el rey ha ordenado que se mantenga a todos los niños encerrados en sus casas, hasta que la bruja piruja haya desaparecido y con ella el peligro.

La ciudad obedeció las reales órdenes, pero había dos hermanitos que deseaban ir al bosque para buscar fresas, pues era la temporada y el bosque estaba lleno.

Dolors, la niña, era muy valiente y lista, por eso propuso a su hermano que se arriesgaran a ir hasta el bosque. Si se disfrazaban de matorrales, la bruja no los notaría y podrían recoger las fresas sin preocuparse.

Se disfrazaron tan bien que parecían dos espantapájaros con ramas y hojas. Apenas llegados al bosque, se toparon con la bruja que bajaba en su escoba. Muy cerca de donde bajó la bruja, estaba Edu, el hijo del leñador, persiguiendo mariposas y muy distraído.

La bruja halló al pequeño y entonces mojó su dedo en saliva y diciendo unas palabras, tocó la cabeza del niño:

- En oruga te convertirás.

Y el niño se convirtió en oruga, ante la mirada estupefacta de Bernardo y Dolors, que estaban petrificados por el miedo.

Como hacía mucho calor, la bruja se quitó el sombrero de punta y lo dejó a un lado para tumbarse sobre la hojarasca para hacer una siesta.

- Si la bruja no tuviera saliva, no podría andar desapareciendo niños.- comentó Dolors con voz imperceptible.

La bruja era feísima y roncaba con la boca muy abierta.

Mientras Bernardo vigilaba muerto de miedo, la niña corrió hasta la casa del albañil y tomó prestado un saco de yeso. Regresó al bosque, donde todavía dormía con la boca abierta la bruja.

Sin perder tiempo, Dolors vació el saco de yeso dentro de la boca de la bruja. Ésta despertó y comenzó a gritar, pero cuanto más gritaba, mejor se mezclaba el yeso, hasta que se formó un tapón en su garganta y ya no pudo emitir más gritos.

Entonces Dolors se paró frente a la bruja y le exigió que devolviera la forma humana a todos los niños. Luego de esto, le quitaría el yeso de la boca.

La bruja aceptó todas las condiciones sin chistar. Pero los niños no se fiaban de ella, por tanto Dolors fue a buscar a los soldados del rey para hacerla cumplir. Cuando la bruja devolvió su forma a todos los niños, lanzaron su escoba al fuego y la echaron lejos de las fronteras del reino. Así, ya nunca pudo hacer mal a nadie, pues tenía la boca seca.

Desde entonces, en la ciudad de Rosa, se celebran fiestas en honor a estos dos valientes hermanitos, Bernardo y Dolors.



Comentarios(1):

  1. Raul Minchinela

    22 de junio de 2011

    No, este cuento no es obra de Raúl Minchinela. Es un error de copiar-pegar que se lleva arrastrando desde los años noventa. Muchas gracias.

    Karma: Thumb up 0 Thumb down 0

Dejar un comentario sobre el árticulo :

Los campos marcados con un * son obligatorios.




Escribe los caracteres tal y como aparecen en la imágen

Recomendamos los siguientes contenidos de