
Hace mucho pero mucho tiempo, en un reino lejano, había un rey que vivía con su familia en un enorme castillo cerca de una gran montaña.
El rey tenía una hija llamada Teresa. La princesa salía todos los días a pasear por los alrededores del castillo y un buen día conoció a un humilde picapedrero llamado Pedro. El picapedrero era muy amable y bondadoso, y Teresa se enamoró de él.
Los enamorados decidieron que querían casarse y la princesa fue a contárselo al rey. Pero el rey se enfadó muchísimo al conocer la noticia y le prohibió casarse con el picapedrero, pues no era digno de una princesa.
- ¡Tú debes casarte con el ser más poderoso de la tierra, nadie más es digno de ti!
El rey mandó llamar a todos sus sabios para que encontraran quién era el ser más poderoso del mundo. Los sabios reunidos en el castillo, permanecieron encerrados en una habitación durante siete días y sus siete noches, buscando al ser más poderoso del universo. Y llegaron a la conclusión de que no había nada más poderoso que el sol. Entonces el rey mandó llamar al sol.
Cuando el sol estuvo frente al monarca, este le dijo:
- Me dicen que eres el ser más poderoso del mundo y quiero que te cases con mi hija, la princesa Teresa.
- Me sentiría honrado de aceptar, majestad, pero hay alguien más poderoso que yo.- contestó el sol.
- ¿Pero, quién puede ser más poderoso que el sol?
- La nube, cuando se pone delante, no deja pasar mis rayos.
- Entonces, que venga la nube.- dijo el rey.
Cuando la nube llegó, el rey le dijo:
- Te he mandado llamar porque se supone que eres el ser más poderoso de la tierra. Quiero que te cases con mi hija, la princesa Teresa.
- Agradezco tu ofrecimiento, majestad. Sería un gran honor para mí, casarme con la princesa, pero hay alguien más poderoso que yo.
- ¿Quién puede ser más poderoso que tú?
- El viento, porque cuando sopla, me mueve de aquí para allá con gran facilidad.- contestó la nube.
Entonces el rey mandó llamar al viento y le dijo que se casara con la princesa. Y el viento contestó:
- Muchas gracias, majestad, por tu oferta, pero hay alguien más poderoso que yo.
- ¿Quién es el ser más poderoso que el viento?
- La montaña, porque por más que sople con todas mis fuerzas, no puedo mover ni un centímetro de la poderosa montaña.
El rey llamó a la montaña, pero la montaña no podía moverse y el rey tuvo que ir hasta la montaña y le dijo:
- Montaña, he venido a verte porque eres el ser más poderoso de la tierra y quiero que te cases con mi hija, la princesa Teresa.
- Majestad, agradezco la oferta, y sería un honor, pero existe un ser más poderoso que yo.
- ¿Y quién es ese ser?
- El picapedrero. Todos los días me arranca un trozo de cuerpo para hacer piedras.- dijo la montaña.
Entonces el rey comprendió que por insignificantes que puedan parecer, todas las personas son importantes, y por lo tanto, permitió que su hija se casara con el picapedrero. Pedro y Teresa se casaron y fueron felices.
Categorías : Princesas y reyes
Etiquetas : El picapedrero, Princesa Teresa

Cargando...
Comentarios(0):
Aún no hay comentarios, se el primero!