En un pueblo lejano vivía una niña hermosa a la cual todos conocían por Caperucita Roja, porque siempre usaba una caperuza de ese color.
Cierto día, su madre le pidió que llevara unos pasteles a su abuela que estaba enferma.
La niña se encaminó hacia la casa de su abuela, que vivía en un pueblo vecino. Para llegar a casa de la abuela, Caperucita debía atravesar un bosque, donde encontró a un lobo que estaba en el camino. El lobo le preguntó dónde iba y la niña en su inocencia le contestó.
El lobo, continuó su interrogatorio:
- ¿Vive muy lejos tu abuelita?
- Sí, pasando el bosque, en la primera casita del pueblo.
- Te apuesto a que puedo llegar primero. Iré por este camino y tú por aquel.- dijo el lobo y partió corriendo por el camino más corto.
La pequeña fue por el camino más largo, que el lobo le había indicado. Se entretuvo en cortar vallas y flores.
El lobo llegó primero y tocó a la puerta de la casa de la abuela. Como estaba enferma, la abuela preguntó desde la cama, quién era. El lobo fingió ser Caperucita y logró entrar. Cuando estuvo dentro, se lanzó sobre la pobre abuela y se la devoró, pues estaba hambriento. Cuando terminó, se metió en la cama, disfrazado de abuela y esperó a que llegara Caperucita.
Cuando Caperucita llegó, el lobo dio las mismas indicaciones a la niña, que la abuela le había dado antes a él, para que entrara. Al entrar la pequeña, el lobo dijo:
- Deja los pasteles sobre la mesa y ven a acostarte conmigo.
Caperucita Roja obedeció y se fue a acostar con la abuela, pero al verla notó algo extraño:
- Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
- Es para abrazarte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes!
- Es para oírte mejor, hija mía.
- Abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
- Es para verte mejor, hija mía.
- Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!
- ¡Para comerte mejor!
Y diciendo esto, el lobo se lanzó sobre Caperucita Roja y se la comió de un bocado.
Moraleja:
Las señoritas bonitas, amables y decentes, no deben hablar con cualquiera, pues pueden ser víctimas del lobo. El lobo puede adoptar muchas formas y siempre es peligroso.
Etiquetas: Caperucita Roja, Charles Perrault
es un asco pobre caperucita se la re comieronnn boludoss son los q hicieron esto