La copla es una forma poética surgida en España. Su nombre deriva del latín “copŭla”, que significa: lazo, unión.

La copla puede dividirse en coplas de arte menor y coplas de arte mayor, que se diferencian principalmente por su extensión.

Los tipos de copla

La estructura de las coplas de arte menor suele ser de cuatro versos, o sea, versos cortos, los que se disponen en forma de “cuarteta de romance” , con versos en octosílabos, el primero y el tercero libres; y el segundo y cuarto, con rima asonante (8- 8a 8- 8a).

También pueden ser de “seguidilla”, que es una composición métrica de cuatro o siete versos. Las “seguidillas” de cuatro versos tienen el primero y el tercero, heptasílabos libres, con los otros dos de cinco sílabas asonantes (7- 5a 7- 5a). Las seguidillas de siete versos tienen el primero, el tercero y el sexto, heptasílabos libres; el quinto y el séptimo tienen igual medida y forman rima asonante entre sí.

La copla en “redondilla” consta de cuatro versos octosílabos donde conciertan el primer verso con el cuarto, y el segundo con el tercero. (8a 8b 8b 8a).

Las coplas de arte mayor se componen de ocho versos, cada uno de doce sílabas donde riman entre sí: el primero, el cuarto, el quinto y el octavo. Y por su parte, riman: el segundo y el tercero; el sexto con el séptimo.

Las coplas de pie quebrado consisten en una combinación métrica en la que se da la alternancia de versos cortos de pie quebrado, con otros de mayor longitud.