El cuento es la narración corta de un hecho ficticio o verdadero, protagonizado por un grupo de personajes limitado y con un argumento relativamente simple. Dicha narración está estructurada en tres partes: introducción, desarrollo y desenlace.

El cuento posee varios subgéneros, entre ellos está el cuento realista, el cual relata un suceso ficticio como si fuese verdadero. Para lograrlo, deben combinarse la imaginación con la observación directa de la realidad.

Hay algunas características típicas del cuento realista: la temática, los recursos, el narrador, el espacio, el tiempo y los personajes.

Las características del cuento realista

La temática:
En este tipo de cuento, la temática se centra en el hombre y en todo lo que lo rodea, tanto en lo individual, como en lo social.


Los personajes:

Son personajes típicos, con personalidades, cualidades y defectos, fácilmente reconocibles y representativos.


Los recursos:

Para representar la realidad se emplean las descripciones detalladas, las anécdotas, los que sirven para mostrar las costumbres y los caracteres, haciéndolo verosímil. Se incluyen diálogos para caracterizar a los personajes.

El narrador:
Describe los sucesos de una forma objetiva, por lo que lo hace en tercera persona, como si fuese un observador directo. En este tipo de cuentos, el narrador es testigo, generalmente omnisciente, pero también puede adoptar las otras dos modalidades: equiciente y deficiente.

El espacio:
Es el lugar en el que transcurren los hechos del cuento, debe ser descrito semejante a la realidad, que sea creíble.

El tiempo:
El desarrollo del tiempo en esta modalidad de cuento es cronológico y lineal, se indican fechas y horarios con precisión histórica, lo cual hace más creíble el relato.